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Dibujitos para niños

22 agosto, 2016

Por Eva Ledezma (arte-creativo)

A muchos nos ha pasado que cuando decimos “películas de animación” pensamos que son “películas para niños”. A pesar de esto vamos a verlas al cine, las disfrutamos tanto o más que un niño y lo publicamos en las redes para que el mundo sepa que no nos importa ser infantiles porque aún somos capaces de divertirnos como niños. Pero lo que muchas veces no notamos es que esa película animada en realidad no es -solo – para niños.

Pixar, por ejemplo, crea historias para adultos que parecería son infantiles. Si nos sentamos a analizarlo un momento podemos comprobar que sus historias están llenas de verdaderos traumas familiares e individuales. Los Increíbles (2004) cuenta la historia de una familia disfuncional al borde del divorcio; Buscando a Nemo (2003) nos habla de un niño discapacitado, que no tiene madre, es separado de su único sostén que es su padre, quien a su vez tiene que lidiar con otro pez discapacitado; Up (2009) plasma el abandono, maltrato y olvido que sufren las personas de la tercera edad y los hijos de padres ocupados con su vida laboral; Intensamente (2015), refleja -desde la psicología- ese proceso tan difícil y hasta doloroso que es crecer.

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Otro ejemplo es Laika, famosa por sus producciones en stop-motion. Su primera producción Coraline (2008) si bien se proyectó como cine familiar, sorprendió muchos con una historia de horror pero llena de emoción y diferente.  Seguramente dejó a muchos niños sin dormir y apreciando más a sus padres. Sus otras producciones Paranorman (2012) y Los Boxtrolls (2014) son historias complejas que siguen ese mismo estilo oscuro y extraño.

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En oriente la temática para adultos es pan de todos los días. Las temáticas en esta parte del mundo son conocidas por complejas y por demás extrañas. Los japoneses están en primera fila, son extremos y lo vienen haciendo desde hace décadas. El mayor ejemplo de esto ha sido Hayao Miyazaki y su casa productora Studio Ghibli. Con historias llenas de mitología japonesa y una visión animista de la naturaleza, con historias por demás reconocidas como La Princesa Mononoke (1997), Mi Vecino Totoro (1988) o El Viaje de Chihiro (2001).

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Lo que hace a estas productoras tan exitosas no es crear “películas para niños” sino crean historias fuertes, complejas y conmovedoras, que no solo un niño puede disfrutar y entender.

¿Cuál es tu película -de niños- favorita?

 

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3 Comentarios

  • Responder Jorge Hernandez 3 septiembre, 2016 at 12:52 am

    No lo había analizado así, pero es un buen planteamiento. Felicidades 🙂

    • Responder Blogger Proyecta 24 octubre, 2016 at 5:53 pm

      Gracias a ti por leer las líneas que comparte nuestra crew.

  • Responder Ise 25 abril, 2017 at 4:47 pm

    Buenísimo!!

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